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title: "¿Puede la Psicología prescindir de la Neurociencia? Artículo de Javier Tirapu en queaprendemoshoy.com"
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date: 2015-09-07
modified: 2025-01-28
author: "Fundación Argibide"
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categories: ["Fundación Argibide"]
type: post
lang: es
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# ¿Puede la Psicología prescindir de la Neurociencia? Artículo de Javier Tirapu en queaprendemoshoy.com

**Javier Tirapu Ustárroz**, Psicólogo Clínico y Director del Servicio  de Neuropsicología, Neuropsiquiatría y Terapia Ocupacional de la Fundación Argibide ha publicado un artículo en el portal

(http://queaprendemoshoy.com/) bajo el título **¿Puede la Psicología prescindir de la Neurociencia?.**

**Introducción**

Si la mente no existe fuera del cerebro,*** todo proceso mental, sea normal o patológico, es el resultado del funcionamiento cerebral. ***Los psicólogos y psiquiatras actúan sobre el cerebro, pero curiosamente la gran mayoría ignora cómo funciona. Sin embargo, todos creen que su modelo de intervención es eficaz.  Esto se llama la*** eficacia ignorante*** y algunos modelos de intervención se basan en apriorismos que no “encajan” en cómo opera el cerebro.

**Desarrollo**

Aunque la mayoría de los trabajos sobre la efectividad de los diferentes abordajes terapéuticos en los trastornos mentales presentan ***deficiencias metodológica***s convendremos en señalar que cada profesional “selecciona” aquellos que más se ajustan a su modelo de intervención. Todos hablamos de los modelos basados en la evidencia o “en pruebas” pero el problema reside en que ***hoy en día es relativamente fácil encontrar artículos con “evidencia” de casi todo.***

Una manera de solventar esta difícil disyuntiva se encuentra en la ***Neuropsicología,***disciplina que ***debería forzar a las técnicas a demostrar su eficacia evaluando los cambios sobre el funcionamiento cerebral***. De esta manera las*** técnicas de neuroimagen* **han comenzado a arrojar cierta luz sobre los ***cambios funcionales y estructurales*** que se producen en pacientes con daño cerebral cuando se interviene para recuperar la función dañada, es decir , sabemos que ocurre en el cerebro antes y después de nuestra intervención lo que a su vez permite comprender los efectos de la ***plasticidad cerebral***.

En este sentido,*** l****os diferentes modelos psicoterapéuticos deben explicar algo más** *de lo que resulta obvio, es decir,  deben ir más allá de la afirmación de que algo es eficaz para explicar cómo y por qué es eficaz. Podíamos afirmar que cualquier intervención persigue someter al sujeto una serie de experiencias (reales o imaginadas, pasadas, presentes o futuras) para que las ***relaciones cerebro-mente se orienten en una dirección más adecuada o adaptativa***. Cuando hablamos de las relaciones cerebro-mente  partimos de una premisa que ya hemos señalado anteriormente: *cualquier proceso mental se sustenta en el funcionamiento cerebral aunque no puede ser explicado sólo por el resultado de dicho funcionamiento* (reduccionismo codicioso en terminología de Dennett) (Dennet,1999). Como señala Kandell (1998,1999) *“cuando un terapeuta habla a un paciente y este escucha  la acción de la maquinaria cerebral del terapeuta está produciendo un efecto en la maquinaria neuronal del cerebro del paciente”*. A la vez que nuestra intervención produce cambios en el nivel interpretativo de la realidad del paciente es probable que estas intervenciones produzcan cambios  en su cerebro. Desde esta perspectiva, ***lo biológico y lo funcional se unen en una única realidad como es el ser humano.***

Desde este planteamiento y sabiendo lo que sabemos sobre el funcionamiento cerebral la pregunta que debemos hacernos es la siguiente:  *¿Podemos explicar la eficacia de las técnicas basándonos en los modelos de dicho funcionamiento cerebral, sea normal o patológico?*.  Nos tememos que ***esta pregunta pone en apuros a algunos tipos de intervención*** que utilizamos con frecuencia en nuestras consultas.

Pongamos como ejemplo las ***crisis de angustia***, en estas la ansiedad resulta ser  el correlato neurovegetativo del miedo, miedo que parece estar más originado por estímulos internos. De forma resumida y simplificada podíamos afirmar que e***l núcleo amigdalino recibe información de los órganos internos y por un modelo de miedo condicionado estas señales sobre el estado de los órganos del cuerpo genera las crisis de angustia*** (Ledoux) (1996).  Es tal vez por este motivo por lo que resulta tan difícil que el paciente identifique sus distorsiones cognitivas antes de la crisis (probablemente  porque  no existen) y además explicaría lo refractarios que son estos pacientes a la intervención  cognitiva.  Se sabe que las conexiones que van desde  ***las zonas corticales al núcleo amigdalino son muchísimo más débiles que las que van desde este a la corteza***. Esta simple afirmación hace tambalear los cimientos de la terapia cognitiva para los trastornos del miedo ya que plantea que la emoción es previa a la cognición y no al contrario como se postula desde este modelo. Como señala el mismo Kandell (1998,1999) l***a experiencia sensorial y el aprendizaje producen un debilitamiento de conexiones sinápticas preestablecidas y fortalecen otro tipo de conexiones***

En cuanto a la ***P****sicología clínica,*** resulta fundamental  que a la luz de los nuevos conocimientos ***elabore nuevas técnicas de abordaje de los trastornos mentales basadas en nuestros conocimientos del funcionamiento del cerebro normal y del cerebro afectado.*** Debemos reflexionar sobre lo que hacemos y sobre lo que nos queda por hacer,  escuchemos a las Neurociencias y no abandonemos la intuición y la imaginación. Así,  podremos avanzar hacia una nueva manera de hacer y entender la Psicología. Abandonemos nuestro discurso mentalista y***convirtamos a la Psicología en una neurociencia***. Debemos asumir, que está llegando la hora de optar  por la ciencia analítica o por el sentido común descriptivo (ese que nos enoja cuando escuchamos a otro profesional con el que no compartimos su análisis de  la realidad) y debemos abrir sin temor un gran debate sobre el futuro de la psicología clínica, si ese ***futuro debe estar más cercano a la Neurociencia o a la Filosofia** *(o bien si somos capaces de aunar ambos niveles de análisis).

Como señala Mora (1995): *“Las Neurociencias (entre ellas incluyo a la psicología) están faltas de una auténtica revolución, de la aparición de un gran descubrimiento, de un salto impredictible o turning point que ilumine y oriente las investigaciones en una nueva dirección, algo así como  lo ocurrido en otras ciencias con los hallazgos de Copérnico, Newton, Darwin, Einstein o Watson y Crick”*. En otras de sus obras señala ( Mora, 2001):* “Las ciencias del hombre son como una Torre de Babel con mucha gente trabajando en ellas y hablando muchas y diferentes lenguas……* Por ello, ***ha llegado la hora de que las Neurociencias intenten  una síntesis y construyan puentes entre niveles de análisis***”. Participemos en esta búsqueda maravillosa que permita desvelar como se unen procesos mentales y funcionamiento cerebral en una única realidad que es el hombre.

(http://queaprendemoshoy.com/puede-la-psicologia-prescindir-de-la-neurociencia/)
