Fermín Goñi Sáez. Psicólogo Clínico Director Científico de la Fundación Argibide
Como sucede –si realizamos una revisión historia con la necesaria exhaustividad- en todas las disciplinas científicas independientemente de su objeto de investigación, el estudio del lenguaje ha experimentado cambios notables de perspectiva (o paradigma si empleamos la célebre terminología kuhniana) a lo largo de su proceso epistémico de desarrollo y consolidación. La perspectiva sobre la que va a pivotar la construcción argumental de esta entrada se define en claro y preciso aserto en las siguiente líneas: “Here we will keep to the first sense: human language, a particular object of the biological world. The study of language, so understood, has come to be called the biolinguistic perspective” (Berwick & Chomsky, 2016, p. 62).